La unidad peruana frente a la polarización electoral: una lectura científica de la aparente división nacional
Resumen
El presente artículo examina la narrativa según la cual el Perú estaría dividido en dos bloques irreconciliables durante la segunda vuelta presidencial. Se sostiene que esa representación no describe una fractura estructural de la nación, sino una intensificación coyuntural de la competencia política, impulsada por medios de comunicación y actores de campaña. A partir de un enfoque cualitativo-documental, se revisan estudios sobre polarización política en el Perú, estrategias de framing mediático y disposiciones constitucionales vinculadas con la unidad del Estado. La hipótesis central afirma que la unidad peruana permanece históricamente consolidada, aunque la polarización discursiva genere percepciones de ruptura. En consecuencia, la diferencia política puede entenderse como una oportunidad para fortalecer la cohesión democrática, el reconocimiento mutuo y la pertenencia nacional compartida (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026; Estrategias de discurso y framing de los medios de comunicación en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas, 2021).
Palabras clave: polarización política, unidad nacional, segunda vuelta, Perú, framing mediático, democracia.
Introducción
En el debate público peruano se ha consolidado la idea de que el país estaría “dividido en dos”. Esta fórmula se repite en campañas, medios y redes sociales, y adquiere especial intensidad durante la segunda vuelta presidencial, cuando la competencia electoral reduce el campo de opciones a dos candidaturas. Sin embargo, la simplificación técnica del balotaje no equivale a una división real de la sociedad. El hecho de que la contienda se ordene binariamente no significa que la nación quede reducida a mitades enemigas (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
La presente investigación parte de una tesis distinta: el Perú conserva una unidad histórica, constitucional, cultural y social que permanece más allá de las coyunturas electorales. La diversidad política es real y legítima, pero no debe confundirse con fractura estructural. Las redes familiares, territoriales, económicas y simbólicas continúan articulando la vida nacional incluso en contextos de alta confrontación discursiva (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026). Por ello, el problema de investigación no consiste en negar la polarización, sino en determinar si el relato de un país partido corresponde a la realidad social o a una construcción retórica intensificada por el ecosistema mediático (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
Planteamiento del problema
La polarización política en el Perú ha sido descrita como un proceso de crecimiento sostenido entre 2000 y 2026, con efectos sobre la deliberación pública y la percepción de antagonismo social (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026). Paralelamente, investigaciones sobre el tratamiento mediático de la segunda vuelta presidencial de 2021 muestran que los medios no solo informan, sino que también encuadran la realidad política de manera que puede reforzar marcos conflictivos y de confrontación (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
A partir de ello surge una cuestión central: ¿la insistencia de medios y candidatos en la idea de que el Perú está dividido refleja una fractura social objetiva o una narrativa discursiva que sobredimensiona la competencia electoral? La pregunta es importante porque permite distinguir entre polarización perceptiva y cohesión estructural. Un país puede experimentar fuerte tensión política sin que ello signifique el colapso de su unidad nacional (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026; Estrategias de discurso y framing..., 2021).
La relevancia del problema se amplía al considerar que la Constitución peruana reconoce al Estado como uno e indivisible y establece que la descentralización debe realizarse preservando la unidad e integridad de la Nación (Constitución Política del Perú, 1993, arts. 43, 188). En consecuencia, la estructura constitucional del Perú no admite la idea de dos países enfrentados, sino una sola comunidad política plural y descentralizada (Constitución Política del Perú, 1993).
Hipótesis
La hipótesis principal de este estudio sostiene que el discurso de división difundido por medios de comunicación y actores políticos no demuestra una fractura estructural de la nación peruana, sino una representación intensificada de la competencia electoral; por ello, la diferencia política no debilita necesariamente la unidad nacional y puede funcionar como oportunidad de reafirmación cívica, cohesión democrática y renovación del sentido de pertenencia común (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026; Estrategias de discurso y framing..., 2021).
Se trata de una hipótesis descriptiva-explicativa, porque describe la forma en que opera la polarización discursiva y explica su relación con la percepción pública de la unidad nacional. También puede formularse como hipótesis correlacional, en tanto vincula la intensidad del discurso polarizante con un aumento de la percepción de división, sin identificar esa percepción con una fractura social efectiva (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
La hipótesis nula sería que la insistencia mediática y política en la división no altera significativamente la cohesión nacional. La hipótesis alternativa sostendría que sí modifica la percepción pública de unidad. Sin embargo, el planteamiento más consistente para este trabajo es que dicha modificación perceptiva no equivale a una desintegración real de la comunidad política (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026).
Objetivos
Objetivo general
Analizar si el discurso de polarización difundido por medios de comunicación y candidatos en el Perú refleja una fractura real de la nación o una construcción discursiva propia de la competencia electoral (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
Objetivos específicos
Examinar el modo en que la segunda vuelta presidencial es presentada por los medios y si ello intensifica la percepción de conflicto (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
Identificar los recursos retóricos que contribuyen a la imagen de un país escindido.
Evaluar si la polarización electoral se traduce en una ruptura efectiva de la cohesión nacional (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026).
Sostener una interpretación positiva de la diferencia política como oportunidad de fortalecimiento democrático.
Justificación
Este estudio se justifica en tres planos. En el plano teórico, contribuye a distinguir entre polarización discursiva y ruptura estructural, evitando confundir conflicto político con desintegración nacional (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026). En el plano social, permite comprender cómo los medios y los discursos de campaña moldean la percepción ciudadana de división o unidad (Estrategias de discurso y framing..., 2021). En el plano constitucional, refuerza la idea de que el Perú es una sola comunidad política, cuya unidad e integridad están reconocidas normativamente (Constitución Política del Perú, 1993).
La justificación también es práctica. En contextos de alta conflictividad, la retórica de la división puede debilitar la confianza pública, aumentar el rechazo mutuo y dificultar la convivencia democrática. Un enfoque más riguroso permite leer la pluralidad como una condición de la vida republicana y no como un signo de ruptura definitiva. Esa lectura resulta especialmente pertinente en el Perú, donde la crisis de representación y la desconfianza institucional suelen ser interpretadas como fractura nacional, cuando en realidad describen problemas de legitimidad y articulación del Estado (Instituto de Estudios Peruanos [IEP], 2025).
Marco teórico
La literatura reciente sobre polarización política en el Perú muestra que, entre 2000 y 2026, el país experimentó un incremento de posiciones enfrentadas que reforzaron lógicas de antagonismo y debilitamiento del consenso (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026). Este proceso no debe negarse; sin embargo, tampoco debe ser interpretado como prueba automática de fragmentación nacional. La polarización puede intensificar desacuerdos, pero la existencia de desacuerdo no elimina los vínculos de pertenencia común.
El estudio sobre discurso y framing en la segunda vuelta de 2021 es especialmente relevante porque demuestra que los medios contribuyen a estructurar la manera en que la ciudadanía percibe la competencia electoral (Estrategias de discurso y framing..., 2021). El encuadre de la información no es neutral en términos cognitivos: orienta interpretaciones, jerarquiza conflictos y puede reforzar imágenes de antagonismo entre actores políticos. En ese sentido, la narrativa de un país dividido no surge solo de la realidad electoral, sino también de su construcción mediática (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
A ello se suma el contexto de opinión pública. El IEP registró en septiembre de 2025 un entorno de incertidumbre y baja identificación espontánea con actores políticos, lo que sugiere fatiga cívica y desapego, más que una disolución de la comunidad nacional (IEP, 2025). La distancia entre ciudadanía y élites políticas puede ser grave, pero es conceptualmente distinta de la desintegración de la nación. La primera habla de crisis de representación; la segunda, de ruptura del cuerpo político.
Desde la perspectiva constitucional, la unidad peruana se encuentra explícitamente protegida. La Constitución señala que el Estado es uno e indivisible y que la descentralización debe preservarla (Constitución Política del Perú, 1993, arts. 43, 188). Asimismo, la norma fundamental atribuye al pueblo el origen del poder y reconoce la unidad territorial del Estado en un marco de organización descentralizada (Constitución Política del Perú, 1993, arts. 45, 188). Esto significa que la diversidad regional y política no contradice la unidad; la hace operativa dentro de un mismo orden constitucional.
Discusión
El relato de un Perú dividido suele apoyarse en la intensidad de la campaña electoral más que en una fractura efectiva de la sociedad. La segunda vuelta, por su lógica binaria, favorece una representación simplificada del conflicto, pero la simplificación no es equivalente a verdad social (Estrategias de discurso y framing..., 2021). El país sigue articulado por vínculos cotidianos que exceden la coyuntura política: familia, trabajo, comercio, migración, educación, religiosidad, gastronomía y símbolos compartidos.
La polarización, desde el punto de vista analítico, expresa desacuerdo y competencia; no necesariamente quiebra. De hecho, la existencia misma del conflicto dentro de un marco constitucional muestra que la comunidad política sigue operando. Si la sociedad realmente estuviera partida en dos pueblos incompatibles, el espacio democrático perdería su capacidad de integrar el desacuerdo. Lo que ocurre en el Perú es distinto: la discusión política se intensifica, pero no desaparece el marco común que la contiene (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026; Constitución Política del Perú, 1993).
Además, los medios pueden amplificar la percepción de escisión. Al privilegiar narrativas de choque y encuadres negativos, la comunicación política contribuye a que el electorado vea antagonismos donde también existen continuidades. Esta lógica de representación no debe tomarse como espejo exacto de la sociedad, sino como un elemento que influye en su interpretación (Estrategias de discurso y framing..., 2021). Por ello, la diferencia política puede leerse como una ocasión para reforzar la unidad democrática: obliga a reconocer al otro como interlocutor legítimo dentro de la misma comunidad nacional.
La tradición intelectual peruana también ofrece claves para esta lectura. Basadre sostuvo que el país encierra una “promesa de la vida peruana” y que el proyecto nacional exige voluntad histórica y afirmación de sí mismo (Basadre, 2005/1943). Belaunde concibió la peruanidad como una “síntesis viviente”, es decir, como una composición histórica de herencias diversas orientadas a una unidad mayor (Belaúnde, s. f.). Arguedas, por su parte, reivindicó una identidad nacional capaz de hablar “en cristiano y en indio, en español y en quechua”, mostrando que la pluralidad cultural no destruye al Perú, sino que lo constituye (Arguedas, 1968/2021). Estas voces sostienen una misma intuición: la unidad peruana no es uniformidad, sino integración de diferencias.
Conclusiones
Los hallazgos teóricos y documentales permiten afirmar que el Perú vive un proceso de polarización política real, pero dicha polarización no equivale a una fractura estructural de la nación (Polarización política en el Perú, 2000-2026, 2026). La narrativa de la división se fortalece por efecto del framing mediático y de la retórica electoral, especialmente en segunda vuelta, donde la contienda se simplifica y se dramatiza (Estrategias de discurso y framing..., 2021).
No obstante, la unidad nacional peruana permanece respaldada por la historia, la Constitución y los vínculos sociales cotidianos (Constitución Política del Perú, 1993; Basadre, 2005/1943; Belaúnde, s. f.; Arguedas, 1968/2021). La diferencia política, lejos de ser una amenaza inevitable, puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la convivencia democrática, renovar la representación y consolidar un proyecto nacional compartido. En síntesis, la aparente división expresa tensión y desconfianza, pero no destruye la comunidad política; más bien, exige una lectura más sobria, más científica y más humana de la realidad peruana (IEP, 2025).
Referencias
Arguedas, J. M. (2021). No soy un aculturado [Discurso original de 1968]. En No soy un aculturado… https://blog.pucp.edu.pe/blog/willaqanti/wp-content/uploads/sites/1365/2021/01/No-soy-un-aculturado.pdf
Basadre, J. (2005). La promesa de la vida peruana (Obra original publicada en 1943). Instituto Constructor. https://blog.pucp.edu.pe/blog/wp-content/uploads/sites/156/2014/07/jorge_basadre_-_la_promesa_de_la_vida_peruana.pdf
Belaúnde, V. A. (s. f.). La síntesis viviente. En Obras completas. https://repositorio.pucp.edu.pe/index/handle/123456789/111891
Constitución Política del Perú [Const.]. (1993). Congreso de la República del Perú. https://www.congreso.gob.pe/Docs/files/constitucion/Constitucion/files/basic-html/page108.html
Instituto de Estudios Peruanos. (2025). Informe de opinión septiembre 2025. https://estudiosdeopinion.iep.org.pe/informe/septiembre-2025/
Polarización política en el Perú, 2000-2026. (2026). ALICIA - CONCYTEC. https://alicia.concytec.gob.pe/vufind/Record/REVUNMSM_1d652923d45910caa15efac67c722a09
Estrategias de discurso y framing de los medios de comunicación en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas. (2021). Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9404027
